Volviendo al disco, se hace necesario mencionar que este se caracteriza por ser una obra conceptual. El tema principal versa en la muerte de un hombre que no desea aceptar su fatídica realidad. En ese sentido es muy consistente el sonido logrado con la temática fúnebre. Siete canciones y siete situaciones que experimenta el alma de aquel sujeto reacio a aceptar su destino. Abre el disco el tema Outer Limits, el cual comienza de forma bastante lenta, con bajo y batería como base principal. Luego se integrará el teclado y el resto de instrumentos progresivamente (batería y guitarra). Esto servirá como introducción al disco. Esta canción, de más de 8 minutos, es el fin de la existencia terrenal del sujeto. The Wake, la canción más corta del álbum (4:14), es el tema que continúa. Es la etapa en la cual el alma del individuo hace una revisión de su existencia sobre la tierra. Es básicamente él observándose a sí mismo. Posteriormente se encontrará frente a su destino y, también, a su incapacidad para aceptarlo. Luego, una luz a lo lejos lo invita a acercarse. De eso trata The Magic Roundabout, el tercer corte de la obra. Corners es la parte en la que el alma del sujeto decide escapar a su lamentable realidad. Para ello decide vagar por siempre en el purgatorio. Esto no durará mucho puesto que los recuerdos terrenales, especialmente ligados a la relación de amor con su esposa, lo harán recapacitar. Es de lo que habla Widow’s Peak, para muchos, con sus más de 9 minutos, el mejor tema del disco. Lleno de cambios y pasajes es, sin duda, una obra maestra del rock. The Thousand Days, el tema más oreja del disco, es el alma del sujeto. En esta parte el sentimiento de resignación se apodera de su alma y entiende que todo es como debe ser. La aceptación comienza a manifestarse en su ser. Finalmente Headlong dilucida el problema y, en conclusión, el alma del susodicho decide admitir su destino, que no es más que la muerte.
A estos tipos la creatividad y el talento le corría por las venas. La voz de Nicholls es, en cada tema, lo más destacado. Su timbre es de una particularidad extraordinaria. Eso entrega cierta identidad a la banda, algo realmente difícil de lograr gracias a la proliferación excesiva de agrupaciones musicales que intentan hacer buen rock. Otro punto importante de destacar es la extensión de los temas. A pesar de ser largos y promediar los 7 minutos, estos no son monótonos ni repetitivos. Es más, si hay algo que caracteriza el disco es la gran cantidad de pasajes, todos diversos y muy bien logrados. El sonido de la guitarra entrega una atmósfera, como ya se dijo, bastante tétrica. El trabajo de Colmes es interesante, pues a pesar de no ser el protagonista del disco, se nota un gran trabajo compositivo. Gran capacidad creativa y sentimiento, algo que muchos eximios de las seis cuerdas han olvidado que existe. El trabajo de Oxford en teclados es también un punto plausible. No cae en la cursilería característica de bandas del género. Sus composiciones no son de gran nivel técnico, pero logra entregar un ambiente inigualable que te envuelve en una atmósfera pocas veces logradas. También posee gran capacidad de comunicar sensaciones por medio de su instrumento, el cual viene a parecer una verdadera extensión de sus extremidades superiores. El bajo de Esau cumple con lo requerido por una banda de este nivel. Lo mismo de parte de Cook en los tarros.
En fin, cinco músicos que pasaron a la historia por esta obra, que no es más que la revitalización del estilo, que a fines de los 70’s mostraba signos de cansancio y crisis de creatividad. Paradójica y accidentalmente coincidente es el hecho de que el concepto del disco no sea consistente con la historia. Este álbum, que habla sobre la muerte, terminó por resucitar un cadáver que estaba listo para ser sepultado en las postrimerías del rock progresivo setentero. A pesar de todo lo destacable de este trabajo, es casi imposible encontrarlo en las tiendas que distribuyen música en nuestro país. En todo caso, eso no debiera sorprender mucho a los melómanos y músicos de nuestro país. El mercado está atiborrado de música chatarra.
IQ es la madre que parió ese disco titulado “The Wake”, en el cual la música parece ser algo bastante cercano a la perfección. Un disco de antología.
Lista de Temas
1 Outer Limits (8:14)
2 The Wake (4:14)
3 The Magic Roundabout (8:18)
4 Corners (6:18)
5 Widow's Peak (9:13)
6 The Thousand Days (5:13)
7 Headlong (7:27)
1 comentario:
poser!
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